El pasado jueves 24 de abril, el Club Náutico de Santa Lucía cumplió 54 años desde su fundación en 1971. Lo que comenzó como una iniciativa familiar vinculada a la navegación, se ha consolidado con el tiempo como un referente social, deportivo y comunitario en la ciudad y en todo el departamento de Canelones.
Ubicado en el kilómetro 82.500 de la Ruta 11, a orillas del Río Santa Lucía, el club alberga una de las historias más significativas del deporte náutico en el país: en 1990 se fundó allí la primera Escuela de Canotaje de Sudamérica. A lo largo de los años, sus deportistas han participado en competencias nacionales e internacionales, promoviendo una práctica que combina la actividad física con valores como la inclusión, el respeto y el cuidado del entorno natural.
Un impulso familiar que se transformó en comunidad
Heber Ruibal, uno de los impulsores originales del club, recordó aquellos primeros pasos. “En 1971, muchas familias de Montevideo venían al Hotel Biltmore, y les llamaba la atención que, teniendo un río, Santa Lucía no tuviera un club náutico”, comentó. Ese fue el punto de partida para que, junto a otras organizaciones locales, se convocara a una reunión el 7 de abril de ese año. Luego, el 24 de abril, se fundó formalmente el club en asamblea.
Ruibal, hoy con 91 años, rememoró que el objetivo inicial era sencillo pero profundo: construir canoas y organizar paseos por el río, en embarcaciones livianas y accesibles. “Era un grupo de amigos que quería compartir el río los fines de semana. Con el tiempo, ese espíritu se transformó en una institución que hoy ofrece oportunidades para todas las edades”, destacó.
Un legado que continúa creciendo
Mauricio Quiroz, actual profesor de la Escuela de Canotaje y contemporáneo en edad con la institución, también compartió su vínculo con el club. “Me integré de niño en las clases de natación, antes de que existiera la piscina de la Plaza de Deportes. Ahí aprendimos a convivir con el río, con la familia y con la naturaleza”, señaló.
Durante su juventud, vivió el auge del canotaje en el club, y ya como profesor de Educación Física fue parte del equipo fundador de la Escuela de Canotaje. “Apuntamos a que el deporte sea una herramienta para la vida, promovemos la inclusión y acompañamos a quienes tienen condiciones para desarrollar una carrera profesional y representar al país”, explicó.
A lo largo de más de medio siglo, el Club Náutico de Santa Lucía ha sido mucho más que un espacio deportivo: ha sido un punto de encuentro, una escuela de vida y una forma de construir comunidad a partir del río.